No todo es trabajo para la diva Jennifer López.
Al final de su gira de conciertos con Enriques Iglesias, sacó un rato para sacar a pasear su cuerpazo en un minúsculo bikini amarillo en Miami.
Pero no estaba sola, la acompañaba su tropa: su novio Casper Smart y sus amados mellizos Max y Emme.
Es evidente que el vínculo afectivo entre los nenes de J.Lo y Marc Anthony se ha afianzado en los últimos meses.
El bailarín jugó en el agua con Emme y hasta sacó una pistola de agua, mientras su famosa novia descansaba un rato en una cómoda silla al borde de la piscina.
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